Noti-Directiva Noviembre 2018

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Acoso Escolar y Conflictos: Acciones necesarias como comunidad

Uno de los temas más discutidos en la educación actualmente, es el bullying o acoso escolar, pues no existe ninguna duda sobre la inmensa importancia que tiene proteger a nuestros niños y jóvenes de cualquier daño físico o emocional. El problema es que el “bullying” no siempre es bullying. Hoy en día, el término bullying es usado con demasiada frecuencia en el vocabulario escolar, donde en muchas ocasiones observamos que se presentan conflictos escolares en vez de un bullying en su definición tradicional. El problema con los conflictos escolares es que cuando estos no son manejados apropiadamente, con seguimiento y reparación subsecuentes, se terminan produciendo largas batallas entre estudiantes o grupos de estudiantes.

Afortunadamente, en el Colegio Granadino tenemos muy pocos casos de lo que podría ser definido como un bullying clásico o tradicional. No obstante, tenemos muchos comportamientos inapropiados a través de dispositivos electrónicos y redes sociales, que en ocasiones pueden convertirse en una forma de cyberbullying o ciberacoso. ¿Tenemos conflictos entre estudiantes? Sí, por supuesto, y éste es un tema que me llena de preocupación. Estos conflictos deben ser manejados de una manera adecuada que incluya un seguimiento y monitoreo, para evitar que persistan por meses o años. ¿Tenemos formas de bullying clásico? La respuesta también es que sí, y a pesar de que hay muy pocos casos reportados, estas últimas son las situaciones que más me preocupan.

Con este tipo de conflictos, o de cualquier tipo de bullying, debemos tener una política de cero tolerancia. Si un solo estudiante se va a su casa al final del día, sintiendo que no quiere regresar al colegio al día siguiente, entonces tenemos un problema. Cada estudiante debe sentirse seguro y valorado como un miembro importante de nuestra comunidad.

Los hechos son muy claros: cuando los jóvenes son victimizados, pueden llegar a sufrir consecuencias como sentirse solos, aislados y humillados. A pesar de esto, muchas víctimas escogen no contarle a nadie lo que les está pasando. Las razones para guardar este silencio son numerosas y varían de persona a persona, pero en general, el bullying genera temor y confusión, llevando a que la mayoría de los niños no sepan cómo manejar la situación. Como resultado, se guardan estos incidentes para ellos mismos, mientras que nosotros intentamos entender lo que ocurre.

Para empeorar las cosas, algunos estudiantes eligen contarles a sus padres que están teniendo un conflicto o que están siendo acosados, pero los padres se rehúsan a reportar estos casos al colegio hasta que es demasiado tarde. Yo he trabajado en diferentes colegios por más de 20 años y he escuchado innumerables historias de padres que le informan este tipo de situaciones a los colegios después de meses o años de ser victimizados. Esto jamás debería ocurrir, lo que me lleva a preguntarme… ¿por qué razón ocurre esto?

Según los psicólogos, éstas son las razones sobre el porqué los estudiantes o los padres, dudan o evitan reportar casos de bullying o acoso escolar:

Sentirse avergonzados – El bullying o acoso se trata de poder y control, y como resultado causa que las víctimas se sientan débiles o impotentes.

Temor a que el acosador tome represalias – Muchos estudiantes temen a que si reportan el problema, éste sólo se haga mayor.

Ritual de paso – Muchos adultos creen que el acoso es algo que sólo ocurre en los colegios y que es normal del proceso de crecer. Esto es un mito.

La víctima también es un acosador – En muchas ocasiones la víctima del acoso también ha acosado a otros. Los estudiantes que encajan en esta categoría, temen a que no van a recibir apoyo porque ellos también han tenido relaciones muy pobres o problemáticas con otros estudiantes.

Preocupación de que nadie les va a creer – Es frecuente que las víctimas sean estudiantes que no tengan un lugar social muy fuerte dentro del grupo, por lo cual pueden pensar que su credibilidad no es suficiente.

Preocupación de ser señalados como “sapos” – Al igual que con muchas problemáticas sociales, existe un código tácito de secrecía. La mayoría de las víctimas de bullying temen más a ser llamados sapos, bobos o llorones por reportar una situación, que a soportar más abuso.

Sentir que lo merecen – Los niños son extremadamente conscientes de sus propias faltas, y pueden sentir que por ser diferentes merecen ser tratados diferente. Esto es falso: nadie merece ser maltratado.

Dificultad en reconocer formas sutiles de acoso escolar – En ocasiones el acoso empieza de manera sutil o pasiva, y de un momento a otro se vuelve insoportable. Los estudiantes sienten que si no reportaron la situación desde el principio, no tiene sentido reportarla después.

Asumir que los adultos esperan que ellos manejen la situación – De manera similar que con la idea de ritual de paso, algunos estudiantes creen que los adultos quieren que ellos sean fuertes y que manejen estas situaciones por cuenta propia.

Temor a que los adultos restrinjan el acceso a la tecnología – Esto ocurre todo el tiempo. Los niños saben que si reportan un ciberacoso, existe una gran probabilidad de que sus padres les restrinjan el uso de las redes sociales. A los ojos de los estudiantes, estar desconectados de sus dispositivos es una pesadilla social.

ACCIONES QUE DEBEMOS TOMAR

Si su hijo o hija les confiesa que está siendo víctima de bullying, díganle que están orgullosos de que hayan tenido el coraje de hablar con ustedes al respecto. Esto refuerza la noción de que ustedes están abiertos al diálogo sobre lo que les pasa. También es importante que ustedes les crean a sus hijos y que se comprometan con ellos a trabajar para encontrar soluciones.

Procuren estar pendientes de sus propias emociones para no ser partidarios silenciosos del acoso; los casos de acoso deben ser reportados al Colegio con detalles de la situación. El Colegio tiene que apoyar a sus estudiantes en casos de bullying, no sólo porque es nuestra obligación legal de intervenir, sino también porque es nuestra obligación y compromiso moral y ético de proteger a todos nuestros estudiantes.

Alterarse o enojarse sólo va a llevar a más estrés para sus hijos. Los padres nunca deberían tratar de manejar estas situaciones por su propia cuenta o entre familias, pues esto, en casi todos los casos, termina en desastre. Tenemos que demostrarles a nuestros estudiantes que ellos tienen opciones y que trabajando en equipo podemos hacer que las cosas mejoren.

Otra cuestión de gran importancia es que los padres deben ser cuidadosos al buscar o señalar culpables por el bullying hacia sus hijos. Los hechos y evidencias en escenarios de conflictos escolares o de bullying, son por lo general bastante complejos. Muchos padres optan por culpar al colegio y se preguntan “¿Dónde estaban los adultos cuando ocurría el bullying?”. Mientras que esta es una pregunta válida, es importante entender que la mayoría de estas situaciones ocurren cuando no hay adultos alrededor. Los estudiantes son suficientemente inteligentes para saber que si se comportan de manera inapropiada frente a un adulto, entonces habrá consecuencias. Y en ocasiones, incidentes aislados pueden ocurrir en el salón, pero en el contexto pueden no ser percibidos como acoso. La realidad es que los padres, estudiantes y colegio debemos trabajar juntos en resolver las situaciones de conflictos o casos de acoso escolar. Entrar a señalar y culpar no resulta productivo y no va a solucionar el problema.

En el Colegio Granadino tenemos una política de cero tolerancia frente el bullying. Los padres y los estudiantes deben sentirse empoderados para reportar estos incidentes e informarlos a cualquiera de las siguientes personas o grupos:

1. El profesor
2. El consejero o consejera
3. La Principal
4. Comité Escolar de Convivencia (convescolar@granadino.edu.co)

Cada caso reportado como bullying debe ser revisado por el Comité Escolar de Convivencia, para garantizar que el debido proceso sea seguido y ratificar las decisiones del Colegio sobre las consecuencias, seguimiento, y actividades de reparación. El Colegio tiene un protocolo muy claro para los casos de bullying y de conflicto escolar, el cual está atado directamente a la ley; y a pesar de que no podamos anunciar públicamente los resultados de estos casos, les aseguro que el colegio está tomando las acciones apropiadas según establece la ley.

En la próxima Noti-Directiva encontrarán la definición completa del bullying clásico o tradicional, y las acciones a tomar como padres de familia en caso en que se presente esta lamentable situación.

Como siempre, les agradezco su apoyo por hacer el Colegio mejor cada día!

3 comentarios

  • EXCELENTE QUE SE TENGA CERO TOLERNACIA FRENTE AL BULLYNG , ESTOS NIÑOS CON MARCAS EMOCIONALES SON LOS FUTUROS ADULTOS DEPRIMIDOS Y ANSIOSOS , Y HOY PARA LA ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR LA ANSIEDAD Y LA DEPRESION YA ES UN FACTOR DE RIESGO MAYOR . ESTAREMOS PENDIENTE DE ESTE PROCESO TAN IMPORTANTE

    DORA INES MOLINA DE SALAZAR Reply
  • Excelente! Muchas gracias… es un tema que a todos nos preocupa, y pecamos pensando que en nuestra familia JAMÁS va a suceder…

    Sandra Hernández Reply
  • Tengamos siempre presente que la empatia unida al respeto por el otro es compromiso de todos

    Isa Baeza Reply

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